Tus pequeñas frases de odio me deleitan, con un placer inexplicable, Del hedonismo mas fatal y cruel al amor desmedido y salvaje.
"Un día, hace mucho tiempo ya:
La perversidad huyo de mi casa,
Se acostó en tu cama
Entre el amplio espacio de tus piernas demasiado abiertas,
Entre tus besos entreguístas,
disfrazados de bondad sublime
Se apagaron las noches, resbalaron las caricias,se durmió el deseo y el sofisma del amor entregado,
despertando en un cierto rencor violento y sensual,
venciendo los miedos,
desnudándose en descaro, un descaro aun mas bello
que las pequeñas palabras de odio
que me dedicas hoy en tu vestido blanco de mentiras".




