SlideShow

jueves 9 de abril de 2009

Domingo de resurreccion



Me encontraba yo en el último banco de la iglesia
Pensando en el pecado y en el pescado
Que seguramente yacía inerte sobre la mesa de madera
Podía incluso ver un rayo de luz
Colándose a través de la ventana abierta
Para dejar pasar el alma de cristo y sus Ángeles,
Yo miraba mis zapatitos empolvados

y me rascaba las orejas, cuando sentí de pronto
una necesidad urgente de abandonar la iglesia
Antes de que pudiera pensarlo me encontraba camino a casa.

Yo imaginaba que cristo venia siempre del desierto
Que había sido un hombre gigante,
Que aquella arena incrustada en sus sandalias
Era ese mismo polvo que se metía a mis ojos
Una humareda inexplicable que escribía
Gólgota
Desde los cuatro puntos cardinales
Enrojecía el cielo y se mezclaba con el sudor
De mi cuerpo por debajo de la ropa

Traspase la puerta abierta de par en par
Y ahí sobre la mesa el rayo de sol
Con sus millones de partículas
Cayendo todas encima del pescado
Que comería con mi padre a las 4 de la tarde
Apareció mi padre detrás de mí
Y con sus enormes manos me empujo suavemente
Hasta el medio de la sala.
Me miro sonriendo y me dijo:

-Ha llegado tu abuelo-

Mire a todos lados con la alegría natural que provoca
Un acontecimiento nuevo e inesperado

- ¿Y donde esta?-
- Papa esta…acostado en mi habitación- me dijo tranquilamente.

Corrí hasta la habitación y mi desilusión fue tan grande!
Al encontrarme tirado en la cama a una proyección de mi padre
Con unos 30 años más y con una barba mucho más grande.
Me quede inmóvil unos momentos
Mientras mi padre se colocaba a mi lado
Recostando sus manos sobre mis hombros.

- ¿No te alegra conocer a tu abuelo?-

No supe que contestar mientras inclinaba la cabeza
Y me acercaba lentamente a la cama,
El abuelo no se movía.

– Me alegraría mucho mas si no fuera por que el abuelo esta muerto-

Se hizo un silencio aun más grande
Que el de las almas en pena de los habitantes de aquel pueblo,
Mi padre, se acerco rápidamente hasta el cuerpo del abuelo
Y tomándole de la mano cayó de rodillas.

Sentí de repente una inmensa pena,
Dos gruesas lágrimas salían de sus ojos
Resbalaban hasta su barbilla
Y de ahí se extendían infinitamente
Hasta todas las capas internas de la tierra.
Entendí que mi padre lloraba su propia imagen
Reflejada en una vida de la cual era parte,
Pero ya no era suya.

Los deje solos y con las puntitas de mis pies estiradas
Recosté mis codos del marco de la ventana,
Desde ahí podía escuchar las campanadas
Y aquellos ecos de rezos desgastados
Que parecían llegar hasta mis oídos en formas de espirales
Desde el principio del suelo
Hasta las nubes que ocultaban el sol moribundo,
De aquel preciso domingo de resurrección.

Foto by Fofo. 2009.

jueves 1 de enero de 2009

Santana



       De Abril a Mayo:

Abrieron las compuertas y despejaron las calles
Solo 2 meses dijeron
Y aquellos se lanzaron a la fuga
Los que quedaron echaron abajo paredes más viejas
Que el muro de Berlín


       Llegó Santana

Calvo y desposeído
Atrás un ejercito hambriento
En busca de mujeres y ron


       !Vengo a tomar la ciudad! - Grito -

Y los habitantes se cayeron en pedacitos
Lentamente sus cenizas danzaron en el aire
Como chispas brillantes en una media noche oscura
Uniéndose poco a poco formaron una ciudad
Dentro de una ciudad de escombros

Así chiquita quedo la ciudad de pedacitos en medio de una plaza

[Solo para que Santana pudiera tomarla...]

miércoles 17 de septiembre de 2008

Callate


Existe un momento donde se distorsionan las palabras,
Se agigantan y empiezan a escaparse
Por un túnel visceral parecido a anillos interestelares
De galaxias lejanas,
Desde el punto mismo del final de tus cuerdas vocales
Hasta el fino borde de mis oídos
Es ahí, en ese momento

Donde empiezo a soñar con ríos
Que no se desbordan,
Calles asfaltadas tranquilas para pasear caminando
Y en la teoría evolutiva,
Y cuando al fin llega la luz roja
Veo tu rostro difuminado

Sigues intentando comunicarme
Alguna idea desfasada de esas que parecen fiambres
De alguna colina europea donde los hombres
Que mas que cejas tienen marañas
Y las uñas sucias en el mismo medio del primer mundo


¿Que es lo que dices?

Y vuelven de nuevo los sonidos gruturales,
Y me cuestiono sobre la gente,
Y hablan y hablan para escucharse a si mismos,
Para interrumpir, para mandar, para sugestionar,
Para hacer perder el tiempo,

Y recuerdo cuantas veces en el medio de una conversacion
Me asustó escuchar el mismísimo tono de mi voz,
Como una mujer que al final
Habla parecido a su madre

Al fin y al cabo no escucho nunca nada
Nada mas que canciones, tonos, melodías,

El ritmo de la vida, de la naturaleza,
Sentimientos y traiciones,
vibras que suben por el cuerpo
Canciones que hablan en todos los idiomas,
Miles de interpretaciones diferentes
Aunque solo traten de una sola cosa,
Pero la gente, utilizando el lenguaje,
Se pierde en sus putas concepciones
Sexo, amor, guerra, pecado
Que no son mas que cuestiones aprendidas,
Solo que en las canciones generalmente
Ese mismo lenguaje al menos tiene un ritmo.

martes 5 de agosto de 2008

Tres.


Siguen siendo de cal y de arena
Siguen siendo tres aunque sean Tristes y Tigres
Y siguen siendo tigres y tristes
y tres.


Entonces seguirán bajando de la misma escalera
Las mismas cuestiones
Porque aunque fueran tres
Al final en el fondo no son mas
que dos
Con o sin tormenta

Caminando hacia el Alcázar

Un 24 de diciembre
con las hermanas mariposas...

sábado 21 de junio de 2008

Sonrisas



A veces unas sonrisas danzan sobre las orejas.

Si, de muy cierto. Amenas y desérticas como flores sobre el Atacama.
Y como un día cualquiera, cruzándose en una calle que se caga de frío,
Pero inamovible, inanimada, como todas las calles del mundo.

Entonces lo ves…el secreto a voces, el cuento que no termino
Pero se acuesta contigo, como el sexo en una noche de lluvia
Bajo las sabanas.
Y se quedan sonrisas de medio lado,
Como una gota de sal en medio de un frío jarrón,

Del cristal más fino,
Sobre el pomo de la puerta,
Rustico, pero tan útil como andar descalzo
Sobre arenas bañadas de mar
O sobre el pasillo junto al jardín.

Sonríe de sonrisas.

miércoles 30 de abril de 2008

Los dos de la tormenta...


Solo quedaron dos bajo la tormenta,

Todos los demás huyeron, unos corrían,
Otros cantaban, mojados de alegría.

Pero aquellos dos quedaron de pie, con las manos en los bolsillos,

Uno mirando el asfalto y el otro
extasiado en la contemplación de un desplumaje de hojas,
cayendo desde los árboles,
que se sacudían a capricho total del viento,
sin objetar resistencia,
mas bien, amenamente,
como si se tratase de un baile.

Seguían siendo dos bajo la tormenta,
estancados aun, cuando el agua empezó a inundarles la rodilla
y el primero retiro la vista del asfalto
que sin remedio desaparecía bajo el agua.

-Que hacemos ahora?- Preguntó el segundo,
que ante el cansancio de mirar y mirar por horas
la brisa inmersa en una sinfonía terrible
de destrucción húmeda y ruidosa,
movía impaciente la cabeza,
buscando entre el monte,
algún objeto, alguna nueva visión, para entretenerse.

-Seguir avanzando…- Se limitó a decir, con la parsimonía del que se encuentra en un lugar seguro, talvez en su propia casa.

lunes 7 de abril de 2008


Anda,

Que las calles están vacías

Hagamos un cuerpo enamorado
Que los ojos abiertos danzan
Como locos,
Con pupilas dilatadas
que no se cierran
como las puertas de la esperanza
en esta tierra
de los hipócritas
que llegaron en carabelas

Y tuvieron hijitos multicolores
con otros Oscuritos
que nacieron del mismo punto
donde nació la gente

Y después de todos ellos

en un abrir y cerrar
como una chispa

Yo herede estos ojos

[Mulatos].


Para Porto.

SRFO.